El director de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, Juan Gabriel Álvarez García, dio a conocer que la entidad ambiental nunca dio su aval para que se llevara a cabo la tala de árboles en el municipio de Landázuri, acción que tuvo lugar en el barrio Pueblo Nuevo de esa localidad sin la debida consulta ni denuncia previa que permitiera conocer el estado de la especie vegetal que fue derribada por algunos habitantes.

El hecho fue calificado como un daño ecológico grave e irreversible y en consecuencia a ello, el equipo jurídico de la corporación abrió un proceso sancionatorio contra el municipio, las entidades y personas que participaron en este atentado a la naturaleza y al entorno social que las especies arbóreas representaron por más de 70 años para la comunidad.

El alto funcionario afirmó que las sanciones para los implicados podrían oscilar entre 1 y 10 mil salarios  mínimos legales mensuales vigentes. Asimismo, hizo un llamado a la comunidad a denunciar este tipo de hechos.