Alertados por los residentes del sector el Guasca de San Gil, unidades del Cuerpo de Bomberos de San Gil, llegaron al sitio para constatar el desprendimiento de rocas con motivo de los últimos aguaceros, al llegar al sitio se evidencia, que el riesgo en la zona permanece activo, y aunque en su momento se emitió un comunicado expresando la necesidad de evacuar de allí las familias residentes, todavía casi un año después dicha evacuación no se ha cumplido, por lo que el riesgo se cierne sobre quienes rehúsan acatar este llamado de alerta.

El comandante del Cuerpo de Bomberos de San Gil, Capitán Wilson Velásquez Muñoz, destacó a los medios de comunicación, su preocupación sobre el estado del Talud, intervenido y desestabilizado por la mano del hombre en busca de expandir la frontera urbanística, intervención que hoy empieza a pasar factura con la llegada nuevamente de las lluvias, sin embargo, será el comité local para la gestión del riesgo, quien tome las medidas necesarias para evitar que allí se presente una emergencia mayor.

Nota periodística Rolando millan