Dando cumplimiento a una orden judicial, ratificada en segunda instancia por el Tribunal Administrativo de Santander, que ordena al municipio de San Gil a desalojar y a reubicar a las personas del asentamiento humano Ragonessi, finalizó el proceso de retiro voluntario de los residentes del lugar, el cual fue acompañado por  la Administración Municipal, entidad que les ofreció un subsidio de arriendo por un año, a fin de que todas las familias vivan en un casa digna.

Según el alcalde local, Ariel Fernando Rojas Rodríguez, no fue necesario realizar un desalojo debido a que se logró establecer un diálogo y concertación que propició la Administración; las familias accedieron a dejar voluntariamente las condiciones de riesgo con las que vivían.

El alcalde también hizo un llamado a la solidaridad a los sangileños para que acepten y acojan a estas familias, quienes han vivido momentos muy difíciles durante más de 25 años.

Por otra parte, el alcalde informó que quedó establecido un gran compromiso y es ejecutar un proyecto de vivienda de interés social, para lo cual el municipio cuenta con un lote de 2 mil 300 metros en donde se tienen garantizados los servicios públicos y se va a iniciar un proceso de gestión para obtener los recursos a través del Sistema General de Regalías.