Teniendo en cuenta que se acerca la Semana Santa, el grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía Nacional en San Gil inició una serie de controles a los establecimientos dedicados comercialización del pescado, ello con el fin de verificar el estado fitosanitario y las tallas mínimas requeridas para la venta de este alimento. Según el integrante de este grupo, intendente Carlos Mancilla, el objetivo es que la comunidad sangileña adquiera un producto en excelentes condiciones y que la plaza de mercado y el municipio no se conviertan en un foco de contaminación. De igual forma, el agente manifestó que hay vehículos que están transitando por los barrios de San Gil vendiendo este alimento, muchas veces sin contar con las condiciones reglamentarias, entre estas, la cadena de frío que es de gran importancia para conservar el buen estado del pescado, razón por la cual invita a la comunidad a informar cuando se percate de esta situación para que las autoridades acudan para verificar que se cumplan las normas de sanidad. Los controles también se estarán haciendo en las pesas para verificar que las carne en venta no provenga de mataderos clandestinos y que tampoco se esté vendiendo la llamada ‘carne de monte’ de animales como el chigüiro o tinajo, entre otros. El intendente recomendó que antes de comprar el pescado, se debe revisar el estado del mismo, su color, olor y textura.