¿Quién cuida a los que cuidan? La otra cara del Alzheimer en Colombia
Escrito por editorgeneral el 29 marzo, 2025
En Colombia, más de 260.000 personas mayores de 60 años padecen Alzheimer, una cifra que, según estimaciones de la Universidad Icesi, podría superar el millón en el año 2050. Esta enfermedad no solo transforma la vida de quienes la padecen, sino también la de sus cuidadores, quienes muchas veces asumen esta labor sin una preparación adecuada, apoyo emocional o acompañamiento institucional.
En regiones como Santander, cientos de familias enfrentan esta realidad en silencio. Detrás de cada paciente hay una historia de entrega diaria, esfuerzo físico y desgaste emocional. Especialistas en salud mental como el doctor Gabriel Vargas Cuadros, psiquiatra colombiano, advierten que el estrés que experimentan los cuidadores puede desencadenar trastornos como ansiedad y depresión, si no se interviene a tiempo. Él insiste en que estos cuidadores necesitan ser escuchados, acompañados y apoyados no solo por su entorno familiar, sino también por políticas públicas que reconozcan el valor de su labor.
Desde el ámbito clínico, el neurocirujano Gabriel Manuel Vargas Grau destaca que la formación del cuidador es clave para el bienestar del paciente. Asegura que el acompañamiento constante por parte del sistema de salud permitiría prevenir crisis y mejorar la calidad de vida de ambos. Por su parte, la Fundación Santa Fe de Bogotá subraya que muchas de las personas a cargo de un adulto mayor con Alzheimer terminan desarrollando reacciones de ajuste —también conocidas como estrés adaptativo—, algo que podría evitarse si existieran programas de formación y apoyo emocional más accesibles.
En medio de esta situación, los cuidadores siguen siendo los grandes olvidados. Su rol exige tiempo, energía, paciencia y amor, pero también necesita reconocimiento y respaldo. A pesar de que su trabajo sostiene emocionalmente a los pacientes, muchas veces ellos mismos están al borde del colapso. La invitación es a mirarlos con otros ojos, a generar espacios de escucha, a tenderles la mano. Porque cuidar también necesita cuidados.
Por: Alisson Wandurraga – Periodista
Opiniones
También te puede gustar
Continuar leyendo

