San Gil vota mayoritariamente por una línea conservadora en medio de una región marcada por el turismo de naturaleza
Escrito por editorgeneral el 1 junio, 2026
Con el 100 % de las mesas informadas, el preconteo de las elecciones presidenciales 2026 dejó una tendencia clara en San Gil: el electorado se inclinó de forma contundente hacia una opción política de corte conservador.
El candidato Abelardo De La Espriella obtuvo 19.168 votos, equivalentes al 58,65 %, muy por encima de Iván Cepeda, quien alcanzó 8.703 votos (26,63 %), mientras que otras candidaturas quedaron considerablemente rezagadas.
Más allá de la diferencia amplia, el resultado también evidencia la existencia de un bloque progresista importante en el municipio. El 26,63 % alcanzado por Cepeda representa más de una cuarta parte del electorado, una base significativa que, sin embargo, sigue siendo claramente minoritaria frente a la tendencia dominante.
Este comportamiento sugiere una polarización marcada entre dos visiones de país, en la que el centro político pierde terreno. Prueba de ello es el resultado de Sergio Fajardo, quien con apenas el 4,39 % queda relegado, reflejando una baja tracción de las propuestas moderadas en el municipio.
En conjunto, el panorama electoral de San Gil muestra una ciudadanía que se mueve principalmente entre dos polos, con poca presencia de opciones intermedias.
Pero más allá de la lectura política, el resultado también abre una reflexión interesante e incluso “curiosa” para algunos analistas; si se tiene en cuenta que San Gil y los municipios aledaños han construido gran parte de su identidad y economía alrededor del turismo de naturaleza. Actividades como el rafting, el senderismo y el turismo de aventura dependen directamente de la conservación ambiental y del equilibrio de los ecosistemas.

Esta aparente contradicción no es exclusiva de San Gil. En varios municipios de Santander se repite un patrón similar: territorios con alto valor ambiental y vocación turística que, al mismo tiempo, respaldan mayoritariamente propuestas políticas más tradicionales, que no necesariamente priorizan la justicia ambiental como eje central.
En ese contexto, más que una incoherencia, el fenómeno podría interpretarse como una expresión de las múltiples preocupaciones del electorado: factores como la seguridad, la estabilidad económica y la confianza institucional continúan teniendo un peso determinante al momento de votar.
Por otra parte, un aspecto positivo que deja la jornada es la participación ciudadana. Tanto en San Gil como en distintos municipios de Santander se registró una alta asistencia a las urnas, reflejando un interés activo de la ciudadanía por incidir en el rumbo político del país.
Aunque los resultados corresponden al preconteo y no tienen carácter oficial, sí permiten trazar un panorama claro de las tendencias políticas en la región: una ciudadanía participativa, con una inclinación marcada hacia modelos tradicionales, incluso en territorios donde la sostenibilidad ambiental es clave para su desarrollo.
El reto, de cara a lo que viene, será cómo se articulan esas dos realidades: la vocación natural y turística del territorio, y las decisiones políticas que definirán su futuro.
Con información de la Registraduría Nacional del Estado Civil
Por: Daniel Díaz Ardila




