El proceso para elegir la nueva mesa directiva de Asojuntas en San Gil terminó evidenciando una profunda crisis en el movimiento comunal del municipio. Aunque la jornada estaba prevista para el 26 de julio con la participación de las juntas de acción comunal que cumplían los requisitos establecidos por la Ley 2166, la asamblea no pudo llevarse a cabo por falta de quórum.

Foto: Facebook | Ecos Guanentinos Noticias
Un proceso marcado por irregularidades previas
La situación tiene su origen en las elecciones de dignatarios realizadas en abril de este año. En ese momento, cerca del 50% de las juntas de acción comunal no logró elegir sus mesas directivas de manera válida, lo que dejó a muchas organizaciones por fuera del proceso actual.
De acuerdo con la presidenta de Asojuntas, Mónica Guerrero, los principales errores estuvieron relacionados con fallas en la conformación de los tribunales de garantías, inconsistencias en los comités de convivencia, incumplimiento del quórum exigido por la ley y otros aspectos procedimentales que derivaron en el rechazo de múltiples resoluciones.
Baja participación y falta de avales
Aunque en San Gil existen 106 juntas inscritas y 96 activas (59 urbanas y 37 rurales), la revisión documental redujo drásticamente el número de organizaciones habilitadas para participar.
Según explicó Guerrero, de todas las resoluciones revisadas, únicamente seis fueron aprobadas oficialmente, y de estas, solo cuatro juntas asistieron a la asamblea. Este número fue insuficiente para conformar el quórum necesario, lo que obligó a suspender la elección de la nueva directiva.
Retrasos institucionales y carga administrativa
Otro de los factores que ha incidido en la crisis es la demora en la revisión de documentos por parte de la Casa de Participación Ciudadana de Santander, entidad encargada de validar los procesos electorales comunales. La alta carga laboral ha generado retrasos en la expedición de resoluciones, afectando la normalización de las juntas.
Qué pasará con las juntas que no cumplen
Las juntas cuyos procesos fueron rechazados deberán corregir las inconsistencias detectadas y repetir sus elecciones dentro de los plazos establecidos por la ley. Solo después de obtener la aprobación oficial podrán actualizar su inscripción ante Asojuntas y recuperar su derecho a participar en decisiones municipales.
Un problema que trasciende a San Gil
La presidenta de Asojuntas advirtió que esta situación no es exclusiva del municipio, sino que se replica en diferentes regiones de Santander y del país, donde el desconocimiento de la normatividad sigue siendo uno de los principales obstáculos.
A pesar de las capacitaciones realizadas por entidades como la Federación Comunal, la Confederación Nacional y el Ministerio del Interior, persisten fallas en la aplicación de los procedimientos.
Llamado a fortalecer el movimiento comunal
Mónica Guerrero reiteró la importancia de que los líderes comunales participen activamente y regularicen su situación:
“No podemos dejar de hacer los procesos por miedo o por desconocimiento. Si hay errores, se corrigen, pero hay que participar para fortalecer el movimiento comunal”.
Las juntas de acción comunal siguen siendo una herramienta clave para la gestión de proyectos, recursos y obras en barrios y veredas. Sin embargo, la actual crisis pone en riesgo la representación comunal en San Gil si no se logran normalizar los procesos en el corto plazo.
El panorama deja en evidencia la necesidad de mayor acompañamiento institucional, capacitación efectiva y compromiso de los líderes comunitarios para garantizar el correcto funcionamiento de estas organizaciones fundamentales para el desarrollo local.
Fuentes: Información de Vanguardia, Alerta y Redes Sociales




