Samuel Smiles decía que “Del trabajo proviene cuanto de grande hay en el hombre, y la civilización es su producto” y, en estos días finales del 2022, tal vez valga la pena pensar, y recordar, lo que significa para una sociedad que sus ciudadanos y ciudadanas laboren con felicidad plena y con la disposición y seguridad que se requiere para que el progreso sea real y no una impresión que se instala en el imaginario colectivo. La dignidad del trabajo debe ser una razón más de la paz de los pueblos y del desarrollo justo y universal. Las Naciones Unidas lo saben y por eso la OIT tiene el encargo universal de que los trabajadores y trabajadoras puedan vivir en forma decorosa y justa. Así, trabajo y justicia están estrechamente ligados, y los dos principios auguran sobre los pueblos libertad, democracia e igualdad. Y, de paso, enseñamos a los jóvenes cuán importante es que los principios se cumplan siguiendo los más avanzados códigos del mundo, entre ellos la misma Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El artículo 23 de la Declaración, dice que “Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo”. Para completar este principio universal el numeral 3 dice que “Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social”. Los principios promulgadas en este extraordinario documento son universales y de obligatoria observancia en todos los Estados democráticos y soberanos del universo, y buscan que todos, sin excepción, puedan vivir tranquilamente y disfrutar de la plena felicidad.

Sin duda, la ausencia de justicia se convierte, para muchas personas, en una de las razones por las que no impera la tranquilidad y la felicidad en los pueblos, y es la causa de tanta inequidad e intolerancia. César Cantú, para concluir, decía que “El pan más sabroso, la comodidad más grata es la que se gana con el propio sudor”. ¡Así debe ser!

 

Por Luis Fernando García Núñez


Audio en Vivo

La cometa, Señales a cielo abierto

Canción actual

Title

Artist

Background
Abrir chat
1
Hola, en que podemos ayudar
Hola, ¿Quieres saber más sobre - Trabajo?